martes, 1 de mayo de 2007

SÉMIOTICA O SEMIOLOGÍA

INTRODUCCIÓN A LA SEMIÓTICA

El actual término "semiótica" remite a una muy larga historia de búsquedas y exploraciones en torno al complejo fenómeno de la significación o de las situaciones significantes, que han desembocado en as actuales prácticas de desmontaje, de la más diversa índole, aplicadas a distintas configuraciones culturales, interesadas en los sistemas y mecanismos de la significación.

En efecto, hoy en día circulan varias definiciones de semiótica que, de hecho, corresponden a otros tantos proyectos, diversos entre sí. Para Pierre (Collected Papers) semiótica es "la doctrina de la naturaleza esencial de las variedades fundamentales de toda posible semiosis"; para De Saussure (Curso), se trata de "una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social" a la que propone que se dé el nombre de "semiología". Para Erik Buyssens (La comunicación et l´articulación linguistique), en cambio, se trata del "estudio de los procesos de comunicación, es decir, de los medios utilizados para influir a los otros y reconocidos como tales por aquel a quien se quiere influir", la llama semiología. Mientras Ch. Morris (Signos, lenguaje y conducta) define la semiótica como una "doctrina comprehensiva de los signos"; para Umberto Eco "es una técina de investigación que explica de manera bastante exacta como funcionan la comunicación y la significación".

Este patente desacuerdo sobre lo que debe entenderse por semiótica, independientemente de los acuerdos que conlleve, plantea de entrada un serio problema de terminología. Por lo pronto, el nombre: unos llaman semiótica lo que otros llaman semiología. En segundo lugar, más allá del nombre, nos interesa la semiótica como una práctica analítica. Una cuestión importante, de acuerdo con esto, es qué significa en concreto, para cada uno de estos proyectos, la expresión "hacer semiótica": qué significa saber, realizar un "análisis semiótico" de un determinado texto, sea verbal o no, según la idea que cada uno de ellos se hace sobre la disciplina. Por lo general, parece existir un acuerdo en que el análisis semiótico no es un acto de lectura, sino, más bien, un acto de exploración de las raíces, condiciones y mecanismos de la significación. Cómo está hecho el texto para que pueda decir lo que dice. "Hacer semiótica" significa no sólo identificar los distintos componentes de la semiosis, sino clasificar los distintos tipos de signos y analizar su funcionamiento en sus diferentes niveles.

La disciplina que tiene por objeto estudiar los sistemas de signos se ha desarrollado, como antes se vio, bajo dos nombres: semiología y semiótica. Por principio de cuentas, el uso del término semiótica o semiología remite a un diferente ámbito de origen: la disciplina emanada de Peirce y desarrollada especialmente en Estados Unidos prefirió el nombre de semiótica; mientras la engendrada en por Ferdinand de Saussure, más ligada al universo europeo, prefería el de semiología. Pero, en general, se puede decir que durante una parte del siglo XX se mantuvieron los dos ya usándose indistintamente, ya dividiéndose civilizadamente en el campo. Así, se dio en llamar "semiología", sobre todo en Francia, tanto a la disciplina que tenía por objeto el estudio de los signos en sistemas verbales, como a la corriente europea (sausurreana) de la semiótica. En cambio, se llamó semiótica ya a la disciplina que se ocupaba de los sistemas de signos no verbales, ya a la corriente anglosajona de base lógico-filosófica (Peirce, Frege, Russell Odgen y Richards, Morris, Carnap, Wittgenstein, Tarski, etc).
CASSETI, F.
Ed. Fontanela. Barcelona, 1980.
http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/030614003225.html

SEMIOLOGÍA – SEMIÓTICA

Ciencia que estudia las formas no semánticas de la comunicación, es decir, aquellas formas de comunicación que no son la palabra hablada o escrita, como ocurre con la entonación de la voz, los gestos, etc.Ciencia general de los signos que toma sus fundamentos básicos del filósofo estadounidense C. S. Peirce y del lingüista suizo Ferdinand de Saussure (quien extendió el uso del término semiología); a este último, se le debe la distinción entre significante y significado. En esta idea básica está el principio de la ciencia del estructuralismo, que además trabaja en dos planos: el sincrónico, o descriptivo en un momento dado, y el anacrónico, o histórico en la evolución de una lengua. Esta aportación fue decisiva para la evolución de los estudios de lingüística y también para otras disciplinas, como la teoría literaria, la antropología o la psicología. Hoy, semiótica y semiología se usan como dos sinónimos, aunque el primer tiempo tiene una dimensión más especulativa o, si se prefiere, filosófica, al ocuparse de la lógica de los signos.

Aunque el término semiótica fue usado por vez primera en su sentido moderno por John Locke en su esquema general de las ciencias, lo cierto es que sólo adquirió vigor y se acotó su ámbito con la obra de Peirce. La revisión del estructuralismo saussureriano fue determinante para el desarrollo de los modernos estudios de semiótica, particularmente gracias a la labor de Roland Barthes y Umberto Eco, que son los dos grandes teóricos de la materia (el primero, frente a Saussure, estableció que la semiótica es una rama de la lingüística), y por el enorme desarrollo de los medios de comunicación de masas a finales del siglo XXLa moderna semiótica habla de índices, símbolos e iconos y dispone todas las materias de su interés en tres grandes campos de investigación: la sintaxis, que estudia las relaciones de los signos entre sí; la pragmática, que toma en consideración los nexos entre el signo y quien lo interpreta o descodifica; y la semántica, que estudia la relación entre los signos o los objetos a los que se refiere. La moderna semiótica no olvida en ningún momento que el lenguaje humano es sólo uno entre los múltiples signos existentes.

Teorías del significado:

Son varias las teorías que existen a cerca del significado; John Lyons (1983: 38) distingue las siguientes:
  • Teoría referencial: "El significado de una expresión es aquello a lo que se refiere o representa".
  • Teoría ideacional o mentalista: "El significado de una expresión es la idea o concepto asociados con ella en la mente de cualquiera que la conozca".
  • Teoría conductista: "El significado de una expresión es tanto el estímulo que lo evoca como la respuesta evocada o la combinación de ambos en ocasiones de expresión particulares".Esta última propuesta se origina en la década de 1940, y sus principales propulsores fueron los lingüistas Bloomfield, en Estados Unidos, y Firth, en Inglaterra. Ambos iniciaron una nueva perspectiva, aunque el planteamiento de Bloomfield alcanzó mayor éxito. En esa época predominaba el talante inductivista, por lo que la tarea de un científico era acumular datos y hechos sin ninguna teoría preconcebida, con el fin de que ellos mismos desencadenasen una correcta teorización. Había una gran preocupación por la objetividad. Sólo se admitía una teoría que pudiese ser definida a través de datos observables.

INMA SIERRA

MADRID, 2000

http://presencias.net/indpdm.html?http://presencias.net/educar/ht1040k.html

SEMIOSIS Y SISTEMA SEMIÓTICO: DEL SIGNO A LA LENGUA

Las concepciones semióticas de Ch. S. Peirce

Como cuando se considera la historia de cualquier concepto o disciplina, es fácil encontrar precursores en el caso de la semiótica. En cuanto reflexión sobre el signo, lingüístico en particular, toda la historia de la filosofía del lenguaje está cuajada de análisis que se pueden calificar de semióticos. En cuanto disciplina definida por su objeto y el ámbito de sus fenómenos
característicos, la semiótica puede encontrar ancestros de la filosofía estoica y, desde luego, en la filosofía del lenguaje de Locke.

En el Ensayo sobre entendimiento humano, Locke habla de la semiótica como de la tercera ciencia, identificándola con la Lógica.
La concepción del signo que subyace a la filosofía del lenguaje del Ensayo resultó afectada, como toda la epistemología empirista, por la crítica kantiana. Las bases de la semiótica moderna parten de esa crítica aunque, como en el caso de Peirce y de otros autores posteriores, estén inclinadas hacia un psicologismo más o menos explícito.
Junto con la de Saussure, la obra de Peirce se puede calificar de seminal en la historia de la semiótica moderna. De ella surge una orientación teórica que, a través de sus diferentes influencias en filosofía, psicología y lingüística, se prolonga hasta los tiempos actuales.

Las relaciones entre lógica y semiótica:

Dentro de la división de los saberes que Peirce, siguiendo la tradición arquitectónica kantiana, trató de establecer, la semiótica se encuentra entre las ciencias normativas. Distinguía entre la ciencia de lo puramente fenomenológico, la faneroscopia, que identificaba con el estudio de lo material, la metafísica, que trataba de las entidades abstractas, y las ciencias normativas, como la ética, estética y la lógica.

Se trata de una concepción que asigna a la lógica el papel de gramática del pensamiento: la lógica establece el guión que el pensamiento ha de seguir para constituir conocimiento. La semiótica se identifica, en una de sus acepciones, la más general, con la lógica: la lógica en sentido amplio no es sino otro nombre para la semiótica, la doctrina cuasi-necesaria, o formal, de los signos.


El signo o representamen:

La concepción del signo que Peirce comparte es la de estirpe agustiniana: el signo es una realidad que está en lugar de otra para alguien, que se lo hace presente.
Así pues, la concepción de Peirce implica al menos tres miembros: representamen, interpretante y objeto. La función del interpretante es hacer presente el objeto mediante la conexión causal existente entre el y él mismo.
La relación sígnica o semiosis es pues triádica, y de tal naturaleza que se pueda representar mediante un triángulo: Interpretante, Representamen Objeto.

Este triángulo es precedente del propuesto por Odgen y Richards, que es el más conocido en la semiótica contemporánea. Cada uno de los extremos de este triángulo conectado con el se corresponde con una trama de la semiótica, añadiendo además la relación con el fundamento del signo. La gramática pura estudia las condiciones formales de posibilidad de los signos para que puedan funcionar como tales.


Javier Borge Holthoefer
Madrid, España.
http://antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=127


EL CONCEPTO DE COMPETENCIA EN LA SEMIÓTICA DISCURSIVA


En este artículo me propongo llevar a cabo un análisis crítico del concepto de competencia, capital en el estudio semiótico del discurso, basándome en la presentación hecha por A.J. Greimas y algunos de sus colaboradores en varios de sus textos. Pondré en evidencia diversas formulaciones que, a mi juicio, no son consistentes conceptualmente y propondré al final una que pretende superar dichas inconsistencias, ofreciendo una descripción coherente con los presupuestos fundamentales de la teoría y operatoria desde el punto de vista del análisis concreto de los procesos discursivos.


El análisis del concepto de competencia propuesto por la semiótica discursiva gana en claridad si se empieza por el examen del acto, considerado por Greimas (1976: 67) como «el lugar del surgimiento de las modalidades». Al respecto, Greimas y Courtès afirman:
En la tradición filosófica que remonta a la escolástica, se entiende por acto «lo que hace ser»: el actuar es entonces identificado con el «hacer-ser» y corresponde al paso de la potencialidad a la existencia (Greimas y Courtès, 1979: 5).


Esto quiere decir que, mediante el acto, el agente hace que algo que no es, sea; que lo que es potencial, exista. Innumerables son los ejemplos que se podrían invocar como ilustración. He aquí algunos:
En la definición semiótica del acto están involucrados dos conceptos, hacer y ser, representados sintácticamente como enunciados elementales: enunciados de hacer y enunciados de estado, constituidos, respectivamente, por sujetos y objetos de hacer que establecen entre sí relaciones de transformación (S ® O), y por sujetos y objetos de estado que establecen entre sí relaciones de junción, las cuales pueden ser de disjunción (S È O) o de conjunción (S Ç O):
Para la semiótica discursiva el concepto de competencia no es restrictivamente lingüístico; es decir, concierne no sólo a la lengua, sino también a la totalidad de los sistemas significantes no lingüísticos existentes en una cultura dada y, por tanto, al campo de la acción humana, verbal y no verbal:
[...] la competencia lingüística no es una cosa en sí, sino un caso particular de un fenómeno mucho más amplio que, bajo la denominación genérica de competencia, hace parte de la problemática de la acción humana y constituye al sujeto como actante (cualquiera sea el dominio en el que se ejerza). [...] Por consiguiente, si trasponemos el problema de la competencia del dominio (vasto, pero sin embargo limitado) lingüístico al del de la semiótica, podemos decir que todo comportamiento sensato o toda serie de comportamientos presupone, de una parte, un programa narrativo virtual y, de otra, una competencia particular que hace posible su ejecución (Greimas y Courtès, 1979: 53).


Esta ampliación del concepto de competencia a la totalidad de los sistemas significantes conlleva una ampliación del concepto de discurso, que no designa ya, restrictivamente, el proceso lingüístico, oral, escrito u otro, sino que incluye todo proceso semiótico (verbal y no verbal) realizado por los seres humanos.


SERRANO OREJUELA, Eduardo1996 La narración literaria. Teoría y análisis.

Santiago de Cali

http://www.geocities.com/semiotico/competencia5.html

CONSTITUYENTES EN LA SEMIOLOGIA

Verso: Del latín versus que significa línea o surco, son los renglones sucesivos que forman un poema. La versificación nació con la música. Precisamente para acomodar el lenguaje al canto y seguir su cadencia musical. El verso es una unidad de ritmo, es decir una serie de palabras cuya disposición produce un determinado efecto rítmico y que está limitada por una pausa final.


Métrica: Trata de la medida y estructura de los versos, de sus especies y combinaciones.


Medida: Es el primer elemento de carácter esencial de la versificación española. Se le llama también simetría y depende del número de sílabas. Para precisar la simetría del verso es necesario tener en cuenta:


La sinalefa: Viene del griego Juntar. La unión fonética de sílabas gramaticalmente es distinta de la sílaba métrica, es decir, una palabra del verso termina en vocal y la siguiente empieza también con vocal, ambas vocales se funden integrando un diptongo y adquiere por tanto el valor de una sílaba.


Casos de la sinalefa: - No impedida por la h intermedia. Pues ya que en líqui /do hu/ mor viste y tocaste. - H inicial seguida de ue. La tarde /se ha/ ce pálida en la huerta. - Los signos de puntuación no impiden. Yo voy por un cami /no, e/ lla por otro. - Con la Y también. Habló el orgu / llo y en/ jugo su llanto.


Las licencias métricas: Son libertades que se les otorgan a los poetas.

Casos:

  • Sinéresis: ( Gr.= Contracción) La formación de diptongos en vocales contiguas interiores de palabras, que de ordinario están en hiato. Ej: Aérea como dorada mariposa. Gramaticalmente 13 sílabas AErEA como dorada mariposa Métricamente 11 sílabas.
  • Diéresis: (Gr.= Dividir) Consiste en disolver diptongos Ej: "Esto decía yo riendo"
  • Sístole: El acento se corre hacia la izquierda.
  • Diástole: El acento se corre hacia la derecha.

La ley del acento final: La medida del verso ( número de sílabas) se cuenta desde su primera sílaba. Se toma como base el verso que termina en palabra grave.


RICARDO E. MOLINARE

Santiago de Chile.

http://www.memo.com.co/fenonino/aprenda/castellano/castellano47.html

Nombre: Diana k. Sierra.
Cód. 15032025

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